No concordaban mucho, de hecho casi nunca concordaban. Siempre se peleaban, se picaban o se lanzaban puñales. Y se retaban el uno al otro cada día. Pero a pesar de sus diferencias tenían algo en común que pocas parejas poseen. Estaban locos el uno por el otro.
Shhh! No le digas a nadie, lo mucho que te quiero.
No hay comentarios:
Publicar un comentario